Rubén RG
Los Mavs han conseguido, la pasada madrugada, ser campeones por fin del título de la NBA, tras vencer en Miami por 105-95. La serie ha finalizado con un contundente 4-2 para Dallas, que demuestra la superioridad de este equipo, esta temporada. El partido comenzó con James bastante concentrado y los jugadores de Miami pronto abrieron una brecha de diez puntos en el marcador. Pero Nowitzki no estaba dispuesto a dejar pasar su oportunidad y pronto reaccionó.
En el segundo cuarto fue al contrario, Dallas comenzó dominando y abrieron camino en el electrónico, pero con mucho esfuerzo y tras robar algunos balones, Miami Heat logró reponerse del susto. La tensión se palpaba en el partido y antes del descanso hubo un encontronazo entre varios jugadores de Miami y de Dallas, que por poco terminan llegando a las manos. El partido estaba caliente después de que Wade y James se mofaran de la enfermedad de Nowitzki, a lo que el alemán contestó que eran unos ignorantes y se notó el calentón que tenían ambos conjuntos. Tánganas al margen, al descanso se llegó con una ligera ventaja para los Mavericks.
En el tercer cuarto, Dallas se despegó en el marcador y consiguieron ponerse diez puntos arriba. Se notaba lo enchufados que estaban y la veteranía y la sabiduría en este tipo de encuentros. Kidd le sacó una falta en ataque a Wade, que estaba desquiciado y veía que el título se les escapaba. En el último periodo, Dallas Mavericks administró muy bien la ventaja y no permitió que Miami se le acercara en el marcador, mantuvo a raya a los Beach Boys, que tendrán que esperar otra oportunidad para ser campeones, pues en esta ocasión, el poderoso equipo de Nowitzki les ha pasado por encima en la eliminatoria.
En el plano individual, sobresalió en Miami, James con 21 puntos y 6 asistencias, Bosh con 19 puntos y 8 rebotes. También se apuntaron un gran partido, Dwyane Wade con 17 tantos, 8 rebotes y 6 asistencias y Mario Chalmers, quien consiguió 18 puntos y 7 asistencias. El equipo de Miami movió bien el balón y anotaron con regularidad, pero Dallas tenía controlada la eliminatoria y el partido, así que fue un choque sin demasiada historia, que simplemente, sirvió para consagrar a Dallas como campeón y lo merece sin duda.
Dallas se comportó como un equipo y todos los jugadores que disputaron algún minuto anotaron. Ha sido la balsa a la que se han aferrado los Mavericks, a luchar en común y arrimar el hombro al compañero para conseguir doblegar a los poderosos Heat. Nowitzki con 21 puntos y 11 rebotes ha sido uno de los más destacados, pero el máximo anotador fue Terry, que se marcó un partidazo para despedir la serie y finalizó con 27 puntos. El equipo de Dallas volvió a estar muy acertado en el tiro y marcó un porcentaje del 50 por ciento en tiros de campo.
De esta forma, Dallas hace realidad su sueño y se proclama campeón de la NBA. Dirk Nowitzki ha sido nombrado jugador más valioso de la final y es que el bávaro se ha salido en la mayoría de los encuentros. Merecido reconocimiento para Nowitzki, que siendo europeo tiene aún más valor. Ya lo consiguió Tony Parker hace algunos años y ahora el alemán continúa ensalzando los valores del baloncesto del viejo continente, y dignifica el esfuerzo y el trabajo, como mayor cualidad del ser humano, pues Nowitzki ha tenido que lanzar millones de tiros para encestar como encesta, enhorabuena. La serie ha sido muy apasionante, quizá Miami tenga la sensación de que ha dejado escapar el anillo, pues tenían ventaja en la mayoría de los partidos y no han sabido cerrarlos como es debido. Sin embargo, Dallas, en cuanto ha tenido la oportunidad de colarse en el electrónico por encima, no la ha desaprovechado y se proclaman campeones, después de mucho esfuerzo, mucho trabajo, un proyecto muy equilibrado, con jugadores veteranos, que por fin les ha llegado el premio del anillo.










