viernes, 27 de mayo de 2011

Miami Heat se planta en la final


Rubén RG

Finalmente, habrá reedición de la final de 2006 entre Dallas Mavericks y Miami Heat. El conjunto de Florida consiguió su pase a la final, después de pasar por encima de los Chicago Bulls, a los que les ha pesado la falta de disputar encuentros decisivos. La inexperiencia en este tipo de enfrentamientos ha sido demasiado obstáculo, para el gran equipo de los Bulls, que seguro estará en situaciones similares en los próximos años. Miami ha sido capaz de ser campeón de la Conferencia Este en Chicago. Vencieron a los Bulls en el United Center por 80-83, de esta forma la serie queda con un 4-1 favorable a los Heat. Pero como ha ocurrido en la otra eliminatoria, los Bulls no han estado tan lejos de Miami, como indica el marcador global de la serie. Han disputado cada encuentro a los Heat y han sido un equipo muy rocoso y difícil de doblegar.
En este quinto encuentro, los Heat comenzaron jugando rápido, y pronto se pusieron por delante en el marcador, con Lebron resolviendo los contraataques. Pero Chicago y Luol Deng, en particular, les pagaron con la misma moneda. Así, se llegó al final del primer cuarto con una ventaja de siete puntos para Chicago. La ventaja del conjunto de Illinois continuó aumentando en el segundo periodo, hasta llegar a los diez puntos, pero en ese instante reaccionó Miami, para acortar diferencias, aunque Deng desde la línea de tres puso el marcador en torno a los diez puntos arriba para Chicago, en el descanso.
El tercer periodo comenzó como había acabado el segundo, con Chicago rondando las diferencias de los diez puntos. Tan sólo al final de este tercer cuarto, hubo una reacción por parte de Miami, después de una falta un poco malintencionada de Boozer sobre James. Y es que Boozer ha estado demasiado descentrado en esta serie y demasiado duro en las defensas. Dejando este tema al margen, al final del tercer cuarto, los Bulls conservaban una ventaja de unos siete puntos en el marcador. En el último periodo apareció Dwayne Wade, que se salió y entre él y James consiguieron desbaratar la ventaja que se había estado trabajando Chicago durante todo el partido, en los tres minutos finales. A falta de treinta segundos para el final, James anotó una canasta increíble. En la jugada siguiente Rose penetró, sacó la falta y sólo fue capaz de anotar un tiro libre. Con el partido 80-83, Rose tuvo la canasta que lo llevara a la prórroga, pero erró el lanzamiento y Miami fue campeón de la Conferencia Este y finalista de la NBA.
En el plano individual, destacó sobremanera por encima del resto, en el equipo de Miami, Lebron James, con 28 puntos, 11 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 2 tapones. Concluyó un encuentro fantástico, fue capaz de desequilibrar él solo, a toda la defensa de los Bulls y fue una pesadilla en ataque para el equipo de Chicago, durante todo el encuentro. También destacó Wade con 21 puntos, sobre todo en el último cuarto. Junto con Lebron fueron capaces de desarticular el partido de los Bulls en tres minutos. Anotó triples impresionantes, medio desequilibrado, al estilo Michael Jordan, estos dos jugadores fueron muy resolutivos. El tridente ofensivo de Miami lo volvió a completar Chris Bosh, quien logró 20 tantos y afianzó la victoria de su equipo, que ya se ha plantado en la final, quién sabe si vencerán a los ordenados y veteranos Mavericks.
Por parte de Chicago Bulls, destacó Derrick Rose, por encima del resto de sus compañeros. En esta ocasión, Rose anotó 25 puntos, capturó 5 rebotes y repartió 8 asistencias. Estuvo bien secundado por Deng, quien consiguió 18 tantos y 7 rebotes. Aunque no fue suficiente para derrotar a los Heat. Especialmente mal estuvo el juego interior de los Bulls. Esta vez fallaron Noah y Boozer estrepitosamente, pero además tampoco tuvo su día Taj Gibson, que lo había hecho muy bien desde el banquillo en otros encuentros. Los Bulls tendrán que esperar otra oportunidad para luchar por el anillo.
De esta manera, la final de la NBA queda configurada, con Miami Heat, por parte del Este y Dallas Mavericks, por parte del Oeste. No han sido los mejores equipos en temporada regular, pero su amplia nómina de estrellas en un caso y sus experimentados y grandes jugadores en el otro, han llevado a estos dos conjuntos a luchar por el valioso título de la NBA. Esperemos que sea una serie larga y nos ofrezcan un gran espectáculo, pues los dos equipos están capacitados para ello.  

Los Mavericks conquistan la Conferencia Oeste

Rubén RG

Dallas Mavericks culminó su pase a la final de la NBA, tras vencer en el quinto partido a Oklahoma City Thunder por 102-96. Los Mavs finalizaron la serie, dejando un resultado global de 4-1 a su favor. Entraron en la final arrasando a Oklahoma, aunque la eliminatoria no ha sido tan desequilibrada como anuncia el marcador. Los Thunder han plantado cara al potente equipo de Nowitzki, en todos los partidos de esta serie y, simplemente, la mayor resolución de los experimentados jugadores texanos ha sido la clave de esta victoria rotunda.
Este quinto enfrentamiento ha sido una réplica del primer encuentro de la serie. Los Mavericks comenzaron muy intensos el choque, con Dirk Nowitzki machacando el aro y José Juan Barea encestando desde la línea de tres. Sin embargo, los Thunder reaccionaban a cada acción y se llegó al fin del primer periodo con un marcador muy ajustado. Y es que la igualdad fue la constante durante todo el partido, en el segundo cuarto, Oklahoma tomó la iniciativa anotadora y fueron una máquina ofensiva que penetraba en la zona rival y atacaba su aro sin piedad. Aún así, Dallas aguantó la poderosa ambición de los Thunder, se pusieron a trabajar en equipo y consiguieron llegar al entretiempo con la igualdad restablecida.
En el inicio de la segunda mitad hubo todavía más igualdad, sí que se notó el peso del encuentro en Kevin Durant, ya que tuvo momentos en los que perdió la concentración, fallaba tiros que no suele fallar, perdía balones un poco sin sentido… De cualquier manera, Oklahoma se rehizo y apoyados en Westbrook y Hardem lograron que el electrónico se moviese dos puntos arriba o abajo entre los dos conjuntos. En el último cuarto, Oklahoma City comenzó muy bien en ataque, incluso consiguieron estar ocho puntos arriba, a falta de nueve minutos para el final. Pero Dallas reaccionó, el alemán, Dirk Nowitzki encestó un gran triple, después de haber errado uno, segundos antes, que ponía un punto por delante a los Mavs. En la jugada siguiente, los Thunder perdieron el balón y Marion completó el contraataque con un mate espectacular que, prácticamente, sentenciaba el partido y la eliminatoria.
En el plano personal hubo dos jugadores destacados por parte de Dallas. Dirk Nowitzki, que ha hecho una serie maravillosa. Ya comenzó el primer partido anunciando que éste era su momento de gloria, anotó 48 tantos, y así continuó toda la eliminatoria, siendo muy decisivo y muy definitivo. En el quinto partido encestó 26 puntos y capturó 9 rebotes. A la fiesta de los Mavericks, se sumó Shawn Marion, que recordó sus mejores tiempos, cuando era jugador de los Suns. También anotó 26 puntos y capturó 8 rebotes, además puso 3 tapones, para completar un partido más que digno en ataque y en defensa. Buena eliminatoria de Barea, que en este partido anotó 14 puntos, pero es que ha sido una pesadilla incontrolable para los Thunder desde la línea de siete metros. Para culminar la actuación brillante de equipo, resaltó Jason Kidd, que dirigió de manera soberbia el encuentro para los Mavericks y se anotó a su cuenta interminable de asistencias otras 10.
En el lado de Oklahoma brilló especialmente Russell Westbrook, con 31 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias. Se plantó delante de Dallas y fue un tormento para la defensa de los Mavs. También resaltó Durant con 23 puntos y 9 rebotes. Aunque el que merece especial mención es James Hardem, que se ha establecido en esta serie como un gran jugador de grandes encuentros, anotó 25 puntos, repartió 6 asistencias y capturó 5 rebotes, despidiéndose de la serie por la puerta grande.
Con este marcador, Dallas logra unos años después plantarse en la final de la NBA,  de nuevo, y ser campeón de la Conferencia Oeste. Un logro más que notable para este trabajado equipo, que tantos años lleva esperando oportunidades como ésta. Seguro que la saben aprovechar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

James sentencia a Chicago en Miami


Rubén RG

A Chicago Bulls se le complica su estancia en la final de la NBA, tras caer derrotado en Miami, por 101-93. De esta forma, Miami lidera la serie 3-1 y está a un solo paso de plantarse en la batalla directa por el anillo. En este cuarto partido no destacó Wade, como en otras ocasiones, pero no hizo falta, sus compañeros, en especial Lebron James, se encargaron de tumbar a los Bulls, a los que sólo les queda un milagro para ser campeones de Conferencia.
El primer cuarto fue dominado por Chicago, aunque Miami plantó cara desde el principio. En el segundo periodo, los Heat le dieron la vuelta al partido. Wade comenzó su show, que finalizaría al acabar los segundos doce minutos, pero en este cuarto fue el dueño del tiempo y del espacio e hizo que Miami llegara con ventaja al descanso.
En el tercer cuarto, Chicago tomó ventaja en el marcador y consiguió revertir de nuevo la situación, con acciones acertadas de Rose y de Carlos Boozer. Sin embargo, la velocidad y la fuerza de los hombres de Miami, hizo que se llegara al último periodo, prácticamente, con el marcador igualado. En el último periodo apareció Mike Miller, que encestó parte de sus doce puntos ahí. Aunque los Bulls no se rendían y se finalizó el choque con empate en el electrónico. Otro encuentro que se decidía en la prórroga. En el tiempo extra, los Heat fueron mejores, y es que se nota la diferencia en el número de jugadores resolutivos de uno y otro equipo. Cuando el marcador se aprieta y tienen que aparecer las grandes estrellas, se observa perfectamente quien anota y quien no. Aún así, Chicago no está eliminado todavía y puede dar la vuelta a esta situación.
En el aspecto individual, sobresalió por encima de todos los jugadores Lebron James, que culminó un gran partido. Encestó 35 puntos, capturó 6 rebotes y repartió 6 asistencias. También tuvo una buena presencia en defensa, pues logró 2 robos y 2 tapones, además defendió muy bien el último tiro de Rose, que podría haber evitado la prórroga. Estuvo muy concentrado y fue resolutivo, como en casi todas las ocasiones. Chris Bosh también estuvo a la altura de las circunstancias y consiguió anotar 22 puntos, en la victoria de su equipo. Mike Miller, aportó 12 importantes puntos apareciendo desde el banquillo y supliendo el día desafortunado de Wade, quien también acabó con 12 tantos.
Tres jugadores de Chicago resaltaron por encima del resto del equipo. Boozer anotó 20 puntos y capturó 11 rebotes, aunque estuvo un poco duro en algunas acciones e incluso trató de formar polémica con Bosh, después de equivocarse claramente. Su juego muy bien, su actitud dejó que desear. Luol Deng completó un gran partido en ataque, con 20 tantos y también en defensa, ya que cogió 8 rebotes, efectuó 3 robos y puso 2 tapones a los jugadores de Miami. El máximo anotador de los Bulls en este encuentro fue Derrick Rose, que logró 23 puntos y repartió 6 asistencias, aunque su esfuerzo no sirvió de nada, pues el equipo de Illinois está a punto de ser eliminado por el conjunto de Florida.
Tras estas dos victorias en casa, los Heat dejan, prácticamente, sentenciada la eliminatoria y el consiguiente pase a la final. Lo más seguro es que haya una reedición de la final de 2006, que enfrentó al equipo de la costa este americana, contra el conjunto texano de Dallas. Para que esto ocurra, todavía tienen que ganar Dallas y Miami un partido cada uno, aunque viendo lo que hasta ahora ha sucedido en las dos eliminatorias, no creo que ninguno de los dos equipos tengan serios impedimentos para lograrlo.
Si este duelo se ejecuta, veremos una apasionante final entre dos conjuntos muy diferentes. La fuerza, la velocidad, los atributos del jugador NBA paradigmático, que es representado por los Heat; contra el acierto, la impecable mecánica de tiro, la veteranía, la buena defensa y colocación del experimentado equipo de los Mavericks. Será un choque deslumbrante.

martes, 24 de mayo de 2011

Nowitzki silencia Oklahoma

Rubén RG

Dallas Mavericks ha dejado, prácticamente, sentenciada la eliminatoria frente a Oklahoma City Thunder y el correspondiente pase a la final de la NBA, tras vencer en el Ford Center, por 112-105. Ahora, sólo les queda ganar un partido de los tres que, hipotéticamente faltarían, para igualar el hito, que ya consiguieron en el año 2006. Puede incluso, que haya una reedición de la final de ese año, contra Miami Heat. Imponente este equipo de Dallas, que para llegar a este 3-1, en el que se encuentra en la eliminatoria, ha tenido que salir victorioso de los dos enfrentamientos en la difícil cancha de Oklahoma City. Es una lástima, pero al final, van a pagar la novatada y tendrán que esperar su oportunidad de luchar por el anillo, un poco más.
Contra todo pronóstico, si miramos el resultado final, el encuentro comenzó dominándolo Oklahoma, que pronto tomó una ventaja de diez puntos en el marcador. Los Thunder corrían presurosos los contraataques y pasaban el balón con mucha eficacia. Hubo una tímida remontada de Dallas antes del descanso que redujo la diferencia, pero Oklahoma City continuaba mandando en el electrónico, gracias a la eficiencia de sus jugadores.
La segunda mitad, empezó como la primera, con los Thunder manteniendo la ventaja y con los Mavs intentando recortarla. Hubo una jugada a mediados del tercer cuarto, en la que Tyson Chandler propinó un codazo a Kendrick Perkins y se saldó con una falta técnica para el pívot de Dallas. El juego excesivamente violento del jugador de los Mavericks, se está saldando con infracciones severas por parte de los árbitros. Esta jugada le costó a Dallas que Oklahoma volviese a disparar su marcador, pero al finalizar el tercer cuarto, Jason Kidd se puso el mono de trabajo, comenzó a robar balones y los Mavs se acercaron de nuevo en el marcador.
El último periodo continuó con la misma tónica, los Thunder llegaron a estar a doce puntos. Chandler fuera de sí, intentó propinarle una patada a Kevin Durant, cuando este yacía en el suelo, después le dio un empujón muy feo en una jugada de ataque de Oklahoma, también a Durant. Desde mi punto de vista, este jugador debía haber sido expulsado del choque. En los últimos cinco minutos, Nowitzki y Dallas, consiguieron darle la vuelta al encuentro y al final, concluyó el tiempo reglamentario con empate a 101 en el tanteador.  En la prórroga, hasta el último minuto se mantuvieron los dos equipos empatados, pero dentro de este minuto final, Kidd anotó un triple espectacular, después de que pasase volando Russell Westbrook y el choque finalizó con la ventaja para los Mavericks.
Los jugadores más destacados de los Thunder fueron Kevin Durant, que consiguió 29 puntos y 15 rebotes; Russell Westbrook, que finalizó el encuentro con 19 puntos, 8 rebotes y 8 asistencias, completando un gran partido y siendo la manija del buen equipo de Oklahoma. Pero sobre todo, destacó Serge Ibaka, que consiguió 18 puntos, capturó 10 rebotes y colocó 5 tapones. Así, el nacionalizado español, se consagra como una buenísima garantía de presente y de futuro, como pívot, en la NBA y en el actual equipo de Scariolo.
Por parte de Dallas, resaltó por encima del resto, y es que está haciendo una serie magnífica en todos los aspectos, Dirk Nowitzki, que anotó 40 puntos una vez más. Fue resolutivo durante todo el encuentro, encabezó la remontada de Dallas y fue y ha sido el estandarte de este equipazo, que se va a volver a plantar en la final de la NBA. También concluyeron un buen choque Jason Terry, que anotó 20 puntos y Jason Kidd, quien firmó 17 tantos, 5 rebotes y 7 asistencias, llevando la manija en la remontada de los Mavs y logrando un gran partido en defensa, ya que robó 4 balones.
Oklahoma dominó el rebote clarísimamente, movió con fluidez y acierto el balón, pues consiguió más asistencias que Dallas, pero perdió 25 balones. Ésta fue la principal clave de la derrota, los Mavericks lograron 15 robos de balón y contraatacaron muy bien, hundiendo las aspiraciones de los Thunder de pasar a la final.
De esta manera, Dallas se queda a un paso de conseguir el billete para luchar por el anillo de campeón. Esta vez, yo veo a un equipo muy maduro, que saben muy bien a lo que juegan, con referencias claras en ataque y bien armados en defensa…, en definitiva, muchas virtudes y muy pocos defectos. Veremos si este es el año de Robin Hood, como decía el gran Andrés Montes.

lunes, 23 de mayo de 2011

Bosh vence en su duelo con Boozer


 Rubén RG

Miami Heat tomó ventaja en la serie frente a Chicago Bulls, tras ganar en el tercer partido por 96-85. El partido comenzó con una defensa férrea, por parte de los dos equipos, que salvaguardaban su canasta como si de un castillo medieval se tratase. Volaban los jugadores de ambos equipos y detrás de ellos, siempre había un defensor que les robaba el balón o les taponaba el tiro. En el segundo periodo, continuaron las defensas fuertes, aunque hubo algo más de improvisación y las canastas se fueron sucediendo. Así se llegó al descanso con una ligera ventaja a favor de los Heat.
El segundo tiempo comenzó como el primero, pero las estrellas de ambos conjuntos supieron abrir a sus marcadores y Wade, Rose, Bosh y Boozer empezaron a anotar con fluidez. Hubo mucha igualdad y numerosos piques, debido a la fuerza con la que defendieron los dos equipos. El tercer tiempo concluyó con tres puntos de ventaja para Miami, después de que Deng anotara un triple sobre la bocina para Chicago. En los últimos doce minutos, Lebron James tomó la manija del ataque de los Heat, robó algunos balones en defensa, que terminaron con un dos más uno. Además, Chris Bosh, decidió y definió muy bien numerosas acciones de su equipo, lo que acabó por hundir a Chicago, que ha perdido la ventaja de campo con Miami.
En el aspecto individual, volvió a sobresalir el tridente ofensivo de Miami. Esta vez, el mejor fue Bosh, que consiguió anotar 34 puntos, con una estadística impecable en el tiro de campo, logró 13 aciertos de 18 intentos. No se le quedó muy atrás James, que hizo un partidazo logrando 22 puntos, 6 rebotes, 10 asistencias, 2 robos y 2 tapones. Estuvo magistral en todos los aspectos del juego, rompió el encuentro en el último cuarto y fue decisivo como siempre. El peor de los tres en esta ocasión, aunque con una buena actuación fue Wade, que encestó 17 puntos y capturó 9 rebotes.
Por el lado de Chicago, resaltaron dos jugadores sobre el resto del equipo. Fueron Carlos Boozer, que logró 26 puntos y 17 rebotes, se impuso claramente en la pintura, donde fue dueño y señor. El partido de Boozer fue apoyado por Derrick Rose, que consiguió 20 tantos, capturó 5 rebotes y repartió 5 balones entre sus compañeros. Destacable también es la actuación de Taj Gibson desde el banquillo, pues anotó 11 puntos y cogió 3 rebotes.
Los rebotes y el dominio en la pintura fue cosa de Chicago, con la excepción de Bosh, pero el acierto fue cosa de Miami, que acabaron el partido por encima del 50 por ciento en tiros de campo. También movieron con mayor fluidez y acierto el balón, robaron más pelotas y colocaron más tapones a los jugadores de Chicago. Todas estas cifras, unidas al acierto de los tres jugadores talentosos de los Heat, que están apareciendo en esta serie y de qué manera, parecen ser las claves para vencer a un rocoso equipo de los Bulls, que vende cara su derrota.
Un dato reseñable en los partidos de playoff son los tiros libres. Los grandes jugadores no fallan en los momentos decisivos, y casi ninguna de las estrellas que está habiendo en estas dos eliminatorias, malogran tiros desde la línea de personal. El otro día, Dirk Nowitzki batió el record, pero si no lo hubiera hecho él, cualquiera de estos jugadores podría haberlo conseguido, porque su nivel de concentración es altísimo y sus porcentajes también.
De esta manera, la eliminatoria queda 2-1 favorable a los Heat y parece que va tomando forma. Pero no todo son malas noticias para los Bulls. Rose está muy concentrado toda la serie, Boozer parece que ha encontrado su estado de forma y está haciendo unos partidos dignos del jugadorazo que es. Veremos si al final se acaba imponiendo la calidad, la precisión y la fuerza de los Heat o, por el contrario, Chicago reacciona y demuestra por qué son el mejor equipo de la NBA, en temporada regular. Seguro nos esperan unos partidos apasionantes en esta igualada serie.

domingo, 22 de mayo de 2011

Dallas recupera la ventaja de campo


Rubén RG

Dallas recupera la ventaja de campo frente a Oklahoma City, tras vencer en el Ford Center por 93-87. La serie ahora está 2-1 favorable a los Mavericks. Este tercer partido de la eliminatoria, comenzó con Dallas abriendo, rápidamente, una brecha en el marcador y se fueron del primer periodo 27-10. Oklahoma no sabía por donde le venían los golpes, estaban desconcertados ante la avalancha de los Mavs. Westbrook desapareció de este primer cuarto, tras hacer dos faltas personales que le llevaron al banquillo. En los segundos doce minutos, Dallas continuó pasando el rodillo y atropelló descaradamente a los Thunder, que no sabían responder, con Durant excesivamente errante y con Westbrook precipitado. Se llegó al descanso con casi veinte puntos de ventaja para los Mavericks.
La segunda mitad comenzó como había acabado la primera parte, con Dallas anotando, con más o menos regularidad, y con Oklahoma desaparecido en combate. Las ventajas rondaban los veinte puntos y se veía a unos Thunder desdibujados, incapaces de cerrar los rebotes defensivos y fallando los tiros desde debajo de la canasta de los Mavericks. Al final del tercer cuarto, empezó la reacción de los Thunder que, en una jugada polémica entre Nowitzki y Westbrook, el segundo empujó al primero desdeñosamente y perdieron el respeto a los Mavericks.
Al inicio del último cuarto, también hubo una tángana entre Chandler y Hardem, que se resolvió con una falta técnica para el pívot. Oklahoma robaba balones, y las jugadas concluían con mates increíbles o canastas deliciosas de Durant, Hardem y Westbrook, que se erigieron como los tres líderes indiscutibles de este conjunto. Los Thunder consiguieron acercarse a seis puntos, pero no culminaron la remontada porque Nowitzki y Jason Terry mantuvieron la sangre fría y tuvieron controlados a los incómodos Thunder.
Por parte de Oklahoma City, hicieron muy buen partido sus dos baluartes. Westbrook estuvo espectacular con 30 puntos y 4 asistencias, liderando la remontada de los Oklahoma City Thunder, siendo insidioso, incisivo y definitorio en los contraataques y en las jugadas personales. Durant, por su parte, anotó 24 puntos, capturó 12 rebotes y repartió 5 asistencias, para completar un partidazo, que no sirvió de nada a su equipo, ya que perdieron el partido y la ventaja de campo que habían arrebatado a Dallas en su estadio. También ayudaron con su presencia interior Ibaka y Collison, que anotaron 9 puntos cada uno y pusieron 3 y 2 tapones respectivamente.
En Dallas, resaltaron cuatro jugadores por encima del resto, aunque es admirable su labor de equipo, su compresión en torno a dentro de la zona y su fluidez de balón en el exterior, amén de su acierto en el tiro. Destacaron principalmente Dirk Nowitzki con 18 tantos y Marion con otros 18 puntos. Chandler con 15 rebotes echó una mano en la pintura. Jason Terry y Jason Kidd consiguieron 13 puntos y 6 asistencias el primero y 13 puntos y 8 asistencias el segundo, demostrando su veteranía y su control del juego en los momentos importantes de los playoffs.
La eliminatoria queda favorable a Dallas, pero aún no está todo dicho por parte de Oklahoma City. Los Thunder tienen un equipo muy joven y eso puede pasarles factura, la inexperiencia en partidos como los de la serie con Dallas. Por otro lado, los jugadores de Dallas están hartos de jugar partidos de este nivel y superior, han jugado finales, han sido decisivos en ellas, las han perdido y tienen hambre de victorias y de títulos, ya en el ocaso de su carrera. Durant y Nowitzki parecen los líderes claros de estos dos buenos equipos, con dos escuderos de lujo como son Westbrook y Terry. Parece que estos cuatro jugadores serán los que decidan quién juega la final de la NBA. Los aficionados de Oklahoma se volcaron con Hardem, que está siendo la sensación de la eliminatoria. A ver si en el próximo encuentro les puede devolver un gran partido a sus seguidores.

viernes, 20 de mayo de 2011

Hardem y Durant derriban la muralla de Dallas

Rubén RG

Oklahoma City Thunder ha conseguido empatar a uno la eliminatoria frente a Dallas Mavericks, tras vencer 106-100, en el American Airlines Center de Dallas. Los Mavericks comenzaron dominando el encuentro, pero pronto reaccionaron los Thunder, hasta llegar al descanso con ventaja en el marcador. La segunda parte fue muy equilibrada, al comenzar tomó la delantera Oklahoma City, aunque Dallas, recuperó pronto el marcador y la igualdad en el encuentro, que no se decidió hasta los instantes finales. Dirk Nowitzki fue sorprendido, con una pérdida de balón, lo recuperó y al intentar anotar se llevó un tapón espectacular de Collison. Después, con 100-92 en el marcador, favorable a los Thunder, Hardem consiguió anotar una canasta imposible a falta de pocos segundos para el fin de la posesión, que a la postre fue definitiva en el resultado final. Dallas dio un arreón final que, sin embargo, ya no fue suficiente.
El encuentro estuvo marcado por la igualdad, prácticamente dieron el mismo número de asistencias y capturaron el mismo número de rebotes. El porcentaje de tiros libres fue ligeramente propicio a los hombres de Dallas Mavericks, pero los tiros de campo fueron muy favorables a Oklahoma City Thunder. Dallas tan sólo encestó un 43 por ciento y Oklahoma se fue por encima del 55.
En el aspecto individual, hubo tres protagonistas por parte de Okalhoma, Kevin Durant, que hizo un partido soberbio ante la atenta mirada de su madre; Westbrook, que estuvo a la altura de las circunstancias y pasó con nota el examen de los dos primero choques en Dallas y, sobre todo, James Hardem, que se erigió como el estandarte en el que se apoyaron los Thunder, cogió la manija del encuentro y resolvió con solvencia su papel de protagonista principal del segundo partido. Durant anotó 24 puntos, Westbrook 18 y James Hardem, logró 23 tantos, 7 rebotes, 4 asistencias y 2 robos, para concluir un partidazo, tanto en defensa, como en ataque.
De cualquier manera, el máximo anotador del partido fue Dirk Nowitzki, con 29 puntos. Y es que, el alemán, las metió de todos los colores. Dallas no tuvo un encuentro muy flagrante, pero Nowitzki sí destacó por encima de sus compañeros y fue el jugador resolutivo y decisivo que suele ser. Además del bávaro, logró finalizar un gran encuentro Tyson Chandler, con 15 puntos y 13 rebotes, acentuando su presencia en la pintura y haciendo menguar a los pívots de los Thunder. Por su parte, Jason Terry no tuvo la magnitud que parece tener en casa este jugador. Concluyó un partido mediocre con tan solo 8 puntos en su haber. Tampoco tuvo un buen choque Marion, que solo anotó 9 tantos.
Por último, resaltar un dato de interés, Dirk Nowitzki anotó 24 tiros libres de 24 intentos en el encuentro pasado, batiendo un record histórico de la NBA. Ya es el jugador con mayor número de aciertos en tiro libre sin fallo de la historia de los playoffs de la NBA. El anterior registro era de Temple, jugador de los Indiana Pacers, que lo estableció en 21, que tampoco está mal. En la pasada madrugada, el alemán consiguió 9 de 10, desde la línea de personal, dato que proyecta su inmaculada mecánica de tiro y su acierto sin igual. Los límites de este majestuoso talento parecen establecerse tan alto, que sólo él puede llegar a ellos.
De esta forma, la eliminatoria queda muy abierta y puede ocurrir cualquier cosa. Los Mavericks tienen que ganar, al menos un partido en Oklahoma, si quieren mantener sus posibilidades de pasar a la final de la NBA intactas. Por su parte, los Thunder tratarán de dar la campanada y superar el escollo de los Mavs en su territorio, ahora que tienen ganada la ventaja de campo. Seguro será un apasionante enfrentamiento entre la consolidación de un equipo muy veterano y trabajado y el descaro de unos jóvenes talentos, que están sorprendiendo a propios y extraños esta temporada.

jueves, 19 de mayo de 2011

James y Wade toman el United Center


Rubén RG

Miami consiguió una importante victoria, 75-85, en el United Center, que coloca el empate a uno en la eliminatoria de la final de conferencia, que disputan frente a los Chicago Bulls. El partido comenzó con Miami dominando, pero, a mediados del primer cuarto, Lebron James fallaba canastas que suele anotar, erró un mate, a un espectacular pase que recibió de Mike Bibby, estaba desconcentrado e impreciso, lo que no suele ocurrir con este jugador. El primer periodo finalizó con una canasta de Deng, desde su casa, que le daba a Chicago una ventaja de siete puntos.
En el segundo cuarto, los jugadores de Miami comenzaron a volar y los Bulls aguantaron el tirón, anotando desde la línea de siete metros, Aún así, los Heat borraron la ventaja e incluso se fueron al descanso por encima en el marcador. En el tercer cuarto, Miami comenzó a robar balones y a correr el contraataque, que culminaban de forma magistral. Consiguieron colocarse con una ventaja de seis puntos, con los que finalizaría el periodo. En los últimos y definitivos doce minutos, Chicago se plantó en 73 puntos y fallaron un ataque tras otro, la única canasta que consiguieron fue una autocanasta que encajó Miami, al defender una jugada muy embarullada. Así los Heat, anotaron con fluidez y consiguieron establecer la ventaja final de diez puntos.
Lebron James y Dwyane Wade sobresalieron por encima del resto de jugadores, de nuevo. El primero, consiguió anotar 29 puntos, capturó 10 rebotes y repartió 5 asistencias, además robó tres balones y, aunque comenzó dubitativo el primer cuarto, se restableció y fue el jugador decisivo y espectacular que acostumbra ser. El segundo, logró 24 tantos, 9 rebotes, 2 asistencias y 1 robo, para rematar la faena que comenzó su compañero Lebron. Wade dio la cara y finalizó con un brazo rajado, cual héroe de guerra, en una jugada entrando a canasta con un final desafortunado para el escolta.
Por parte de Chicago, las cosas no salieron bien. No consiguieron imponer su poderío físico en la pintura, sus pívots estuvieron muy bien defendidos por los hombres de Miami. Carlos Boozer y Noah no fueron ni la sombra de lo que han logrado ser en otros partidos anteriores. El banquillo tampoco funcionó esta vez, la segunda unidad de Chicago no revolucionó el encuentro como ha ocurrido esta temporada, en muchos encuentros. Luol Deng comenzó el choque definiendo, corriendo, machacando de forma espectacular e incluso anotando un triple desde su campo, pero se fue diluyendo con el paso de los minutos y finalizó el partido con tan solo 13 puntos.
El único al que no parece importarle cuán mal se ponga el asunto es Derrick Rose, que logró 21 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias, para concluir un encuentro muy completo, en todos los aspectos del juego. Fue el principal referente en ataque de los hombres de Illinois, y es que Rose, no falla nunca.
Los Bulls tenían una ocasión de oro para poner en serias dificultades a Miami. Comenzaron el encuentro dominando, corriendo, anotando, pero al igual que Deng, se fueron diluyendo, hasta acabar sin argumentos, plantados en los 73 puntos y, al parecer, sin armas para superar a un inspirado dúo de aeroplanos, que se convirtieron en la sensación de la noche en el United.
Ahora la serie viaja a Miami, y los Heat han tomado la ventaja de campo a los Bulls, aunque mi predicción es que esta eliminatoria se alargará hasta el séptimo partido, o como poco, hasta el sexto. Veremos qué es lo que ocurre en los dos próximos choques, si la fuerza y la magnitud exacerbada con la que anotan los Heat se sobrepone, o es el talento de Rose y la imperiosidad de Boozer y Noah en la zona. Lo que es seguro, es que estos dos conjuntos están más que capacitados para ofrecer un espectáculo sin igual y para estirarse un poco más en el marcador y no finalizar tan rácanos en puntuación. Qué continúe el show. 

miércoles, 18 de mayo de 2011

Los Mavs golpean primero


Duelo de anotadores en el American Airlines Center

Rubén RG

Dallas Mavericks se impuso a Oklahoma City Thunder por 121-112, en el primer partido de la final de la Conferencia Oeste. Fue un duelo de anotadores, digno del mejor western, con Dirk Nowitzki por parte de Dallas, que anotó 48 puntos y Kevin Durant por parte de Oklahoma, que logró 40. El encuentro estuvo muy marcado por el duelo de estos dos pistoleros. Ya en el primer cuarto, Durant llevaba 13 puntos, Oklahoma fue el claro dominador de ese periodo, que terminó con siete puntos arriba en el marcador para los Thunder.
En el segundo cuarto, se cambiaron las tornas, fue Dallas el dominador y Nowitzki asumió el protagonismo de su equipo, así se llegó al descanso con ventaja para los Mavericks. En el segundo tiempo Durant y Nowitzki continuaron con su combate y siguieron encestando, hasta el final del choque. Dallas dominó el tercer periodo y llegaron con una cómoda ventaja de quince puntos al último cuarto. En este tiempo, los Mavericks tan solo tuvieron que administrar bien la ventaja, que ya habían conseguido y eso lo hacen como nadie, así que el primer encuentro se lo lleva Dallas, que pone la eliminatoria 1-0 a su favor.
Nowitzki con 48 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias fue el protagonista de la noche, pues batió su marca más alta en anotación en playoffs, y es que parece que los Mavericks van a por el título este año. Con el alemán como estrella más que consagrada, no creo que se les vuelva a escapar la oportunidad, como ya sucediera hace cinco años. Este conjunto está muy bien armado, son muy buenos en ataque y defienden bien, porque son veteranos y tienen mucho oficio. Desde la línea de tres puntos, son casi infalibles y demoledores, dentro de la pintura sus jugadores se defienden muy bien y son un equipo compacto, con muchas armas para derrotar a sus rivales, una combinación que suele significar el éxito seguro en baloncesto.
Además de Nowitzki, destacó Jason Terry con 24 puntos y una serie de 4 de 8 en triples. También tuvo una noche iluminada Jason Kidd, en cuanto a dirección de juego, ya que repartió 11 asistencias. Es destacable, la aportación desde el banquillo de José Barea, que consiguió anotar 21 puntos en tan solo 16 minutos de juego, y el buen trabajo defensivo de Chandler y Marion.
Por parte de Oklahoma City Thunder, la megaestrella Kevin Durant fue lo más relevante, anotó 40 puntos, capturó 8 rebotes y repartió 5 asistencias, para completar un partido fabuloso y muy serio en todos los aspectos del juego. Además de Durant, hizo un gran encuentro, su fiel escudero, Russell Westbrook, pues consiguió 20 puntos y James Hardem, que logró 12 desde el banquillo. Especial mención requiere Serge Ibaka, que anotó 17 tantos y capturó 6 rebotes, asumiendo la responsabilidad en momentos decisivos del choque y siendo una pieza clave en el conjunto de Oklahoma, pese a su corta edad y trayectoria en la NBA, admirable.
Fue un partido con pocos rebotes, lo que demuestra el potencial anotador de estos dos equipos, que derrochan talento por donde pasan. Unos veteranos, ya prácticamente en la madurez de su carrera, tratan de alcanzar el preciado anillo, con unos porcentajes exquisitos, con moderación y con muy buena colocación y saber hacer en el campo. Los otros, muy jóvenes y descarados, con unas armas parecidas en cuanto al tiro, aunque menos sabiduría y manejo del tempo del encuentro, pero con mucha fortaleza física y psíquica, pese a la edad de sus jugadores.
De momento, ha pegado primero Dallas, sin embargo, Oklahoma no ha dicho nada todavía, simplemente hicieron un partido muy digno y perdieron porque la balanza se desequilibró del lado de Nowitzki. En el próximo round quizá se tuerza hacia el lado de Durant o de un incisivo y peligroso Westbrook, que cuando coge la manija del partido, recuerda a una locomotora, pasando una estación tras otra, hasta encontrar su destino, la victoria.

lunes, 16 de mayo de 2011

Memphis se quedó sin final


 Los Bulls noquean a los Heat en el primer duelo

Rubén RG

No pudo ser, finalmente Memphis Grizzlies no jugará la final de la Conferencia Oeste, pues perdió en el séptimo partido de la serie frente a Oklahoma City 105-90. Apoyados en el tiro exterior, los Thunder ya se marcharon al descanso con una ventaja superior a los diez puntos. En el tercer cuarto afianzaron su diferencia y la alimentaron un poco más. En el último periodo, Oklahoma se mantuvo arriba e incrementó, hasta rondar los veinte puntos, la diferencia, con la que terminó la contienda.
Los Thunder fueron superiores en casi todos los aspectos del juego. Capturaron más rebotes, anotaron más triples, dieron más asistencias, desde la línea de tiros libres rozaron el 90 por ciento. En definitiva superaron a unos Grizzlies peleones, pero sin argumentos para vencer al buen equipo de Oklahoma City. En defensa, estuvieron muy fuertes y pusieron 13 tapones.
En los Thunder, realizó un partido brillante Kevin Durant que anotó 39 puntos y capturó 9 rebotes. Fue decisivo, con canastas de todo tipo, de tres, entrando con fuerza y calidad y con una delicada precisión en el tiro de media distancia. También destacó Russell Westbrook, que logró un triple-doble, con 14 puntos, 10 rebotes y 14 asistencias. El último jugador destacado del tridente de Oklahoma fue Hardem, quien consiguió 17 puntos, completando una serie muy equilibrada por su parte.
En Memphis, se despidieron con un partido muy digno todos sus titulares, pero especialmente Zach Randolph, que logró 17 puntos y 10 rebotes, añadiendo un doble-doble más a su cuenta y Mike Conley, que encestó 18 tantos y repartió 6 asistencias. Marc Gasol no estuvo tan acertado como otras veces, aunque se notó su presencia y finalizó el partido con 12 puntos y 7 rebotes.
De esta manera, los Thunder se enfrentarán a Dallas por un puesto en la final de la NBA. Habrá que medir el rendimiento de estos jóvenes y talentosos jugadores contra un rival de muchísima entidad, que parece, a priori, el favorito para llegar a esa final.
La final de la Conferencia Este ya ha comenzado y se han adelantado los Bulls, que vencieron en el primer encuentro 103-82. Los Heat comenzaron corriendo muy bien el contraataque y volando para definirlos como les gusta hacer, pero pronto reaccionó Chicago que finalizó el primer cuarto, prácticamente, con el encuentro empatado. En el segundo cuarto, más de lo mismo, Miami robando balones y Chicago dominando el rebote, lo que hizo que se llegara al descanso con un marcador muy apretado.
En la segunda parte, se impuso Chicago Bulls, con acciones que denotan su fortaleza física y mental, apoyados en su ventaja en el rebote, y moviendo el balón con mayor fluidez y acierto. Consiguieron así, abrir una brecha de veinte puntos en el tanteador que sería definitiva al final del choque.
Derrick Rose consiguió desbordar a Miami, anotó 28 puntos y repartió 6 asistencias, también estuvo muy destacado Luol Deng que logró 21 tantos y capturó 7 rebotes, en la victoria de los Bulls. Otro de los nombres que resonó en el United Center fue el de Carlos Boozer, que anotó 14 puntos y cogió 9 rebotes, rozando el doble-doble y para reforzar ese juego interior de Chicago, apareció Gibson desde el banquillo con 9 puntos y 7 capturas debajo de los aros. El equipo de los Bulls pasó por encima a unos desdibujados Heat, que tienen que mejorar mucho si quieren derrotar a este ordenado y trabajado conjunto.
Por parte de Miami, hizo un gran partido Chris Bosh que anotó 30 puntos y capturó 9 rebotes, demostrando que puede ser el mejor de sus compañeros si se lo propone. James no tuvo su mejor noche y anotó tan solo 15 puntos, aunque capturó 6 rebotes y repartió 6 asistencias, redondeando un partido no tan malo. Peor le fue a Wade, que consiguió 18 puntos, pero no hizo nada más por el resto de sus compañeros, estuvo desconcentrado y no fue tan decisivo como acostumbra. Otra nota negativa del equipo de los Heat es el banquillo, ya que, entre todos, consiguieron anotar poco más de diez puntos. Es un pobre bagaje para un equipo que pretende ser campeón de la NBA.

sábado, 14 de mayo de 2011

Memphis y Oklahoma jugarán por el todo o nada

Rubén RG

En la madrugada de ayer, hubo dos protagonistas en el FedEx Forum de Memphis, el administrador y el ejecutor. El primero fue Mike Conley, que estuvo soberbio en la dirección de juego y repartiendo el balón a sus compañeros, para firmar un gran partido con 11 puntos y 12 asistencias. El segundo fue Zach Randolph, que brilló con luz propia en un partido importantísimo para la franquicia de Tennessee. Logró 30 puntos y 13 rebotes, haciendo olvidar así el descalabro sufrido el otro día. Los Grizzlies han reaccionado y han embestido con fuerza a los Thunder, habrá séptimo encuentro en esta apasionante eliminatoria.
Memphis llevó la serie al borde del abismo, tras ganar en su cancha 95-83 a Oklahoma City Thunder, y el marcador global queda 3-3. Fue un choque lleno de detalles, ya en el primer cuarto los Grizzlies consiguieron forzar muy rápido la segunda falta personal de Kevin Durant, que se tuvo que marchar al banquillo. Fue una jugada de pillo, realizada por Mike Conley, que se plantó delante de Durant y éste, no pudo más que arrollarle. Falta en ataque y Durant al banco. Este hecho hizo que los Grizzlies tomaran una pequeña ventaja en el primer cuarto, que fue rápidamente paliada por los Thunder, que se fueron diez puntos por delante al descanso.
A mediados del tercer periodo, los Grizzlies ya habían atenuado la desventaja en la que se encontraban al descanso. Y a partir de ese momento, fueron creciendo hasta conseguir finalizar el partido doce puntos por delante. En el último cuarto, Zach Randolph anotaba una y otra vez, y fijó la ventaja de los Grizzlies en los diez puntos de la tranquilidad hasta el final del choque.
Fue un encuentro muy disputado con numerosos encontronazos, antes del descanso se montaron varias tánganas y es que, se notan los nervios y que los ánimos están muy disparados, por parte de los dos equipos. Es la primera vez que estos dos conjuntos llegan tan alto en playoffs, y ninguno se quiere marchar aún de la competición. Son dos franquicias con pocos años de experiencia en la NBA y con jugadores muy jóvenes, esto parece estar pasando factura en los partidos. Randolph estuvo en todos los enganchones, se percibe su concentración y su implicación con este equipo, en el que parece haber encajado a la perfección y está demostrando el jugadorazo que es.
Una de las principales claves de este partido fueron los robos y las pérdidas de balón, los Grizzlies se mantuvieron más concentrados y mejor ubicados en el encuentro. Robaron seis balones más y perdieron cinco menos. Así, consiguieron imponerse en un partido muy difícil, que lleva la eliminatoria al todo o nada del séptimo encuentro, que se jugará en Oklahoma.
Por parte de Oklahoma City Thunder, destacó principalmente Russell Westbrook, que consiguió 27 puntos y repartió 4 asistencias. Pero, lo verdaderamente increíble, fue el partido de Kevin Durant, pues tan solo anotó 11 puntos, aunque pronto se cargó de faltas y jugó muy incómodo todo el encuentro con las infracciones en la mente. De hecho, finalizó el choque con 5 faltas personales. También resaltó Hardem, que anotó 14 puntos, cogió 6 rebotes y dio 5 asistencias.
En el lado de Memphis, ya se ha resaltado el partidazo de Zach Randolph y de Mike Conley. Además de esos dos jugadores, ayudó Marc Gasol, que hizo un gran partido en defensa, capturando 9 rebotes, colocando 3 tapones, robando 2 balones y, además, añadió 8 puntos  a su casillero. También resaltó en ataque O. J. Mayo, quien logró 16 puntos. Por último, el banquillo aportó con Arthur y Young como máximos exponentes.
Se veía desde el principio que esta eliminatoria estaba muy igualada y se decidirá en el séptimo partido. El vencedor tendrá el privilegio de luchar por la final de la NBA contra el poderoso conjunto de Dallas Mavericks, que se metió en la final de conferencia por la vía rápida, tras arrasar a Los Ángeles Lakers. 

viernes, 13 de mayo de 2011

Atlanta sucumbe ante los poderosos Bulls

Rubén RG

Por primera vez desde que Michael Jordan abandonara este equipo, los Bulls jugarán la final de la Conferencia Este. El conjunto de Tom Thibodeau es la auténtica revelación de la temporada NBA. Se sabía que este equipo tenía grandes jugadores, incluso se podría decir grandes estrellas, pero confirmar y afianzar su posición de liderazgo de tal manera, parecía impensable antes de que comenzara la temporada. Ahora, se verán las caras con Miami, los máximos favoritos en todas las apuestas para conseguir el anillo, veremos que ocurre.
Chicago Bulls selló su pase a la final de la Conferencia Este, tras ganar 93-73 a Atlanta Hawks, en el sexto partido de la serie. Es por ello que, Chicago consigue el cuarto punto, sin recurrir al siempre incómodo séptimo encuentro.
Los Bulls, pronto dejaron claras sus intenciones, con sus jugadores muy hábiles robando balones y con transiciones ofensivas muy rápidas, directas y dinámicas, que finalizaban en dos o tres puntos más para el conjunto de Illinois. Durante el primer cuarto, el partido estuvo igualado, siempre fueron los Bulls por delante en el marcador, pero los Hawks mantenían el tipo y el resultado. A partir del segundo cuarto, el equipo de Atlanta comenzó a sufrir y los hombres de Thibodeau se marcharon de diez puntos. Esta diferencia fue aumentando, progresivamente, según iba avanzando el partido, hasta finalizar el encuentro y la eliminatoria, todo al mismo tiempo.  
Una de las principales claves del choque fue la diferencia tan abismal a la hora de mover con fluidez el balón. En este sentido, Chicago le dio un repaso a un, especialmente atascado Atlanta, ya que dieron veinte asistencias más. La movilidad de la pelota no fue la única clave del encuentro, también la definición del partido y la forma de jugarlo. Los Chicago Bulls, bien plantados, manejando con acierto el juego y con los pívots haciendo su trabajo dentro de la zona, mientras tanto, Rose se divertía encandilando a la afición de los Hawks. Así, Chicago consiguió sortear un obstáculo difícil y lo hizo de una manera muy elegante.
Los mejores hombres de Chicago fueron Rose, que anotó 19 puntos y repartió 12 asistencias. Estuvo sublime en la dirección de juego y además, anotó cuando su equipo lo precisó. Pero hubo un hombre al que se le esperaba y fue decisivo en el partido clave, Boozer logró 23 puntos, capturó 10 rebotes y repartió 5 asistencias, siendo, fielmente, la viva imagen de unos encarnizados Bulls, con hambre de triunfos importantes. Carlos Boozer salió de Utah y fue muy criticado, ahora parece haber encontrado su lugar y está demostrando la calidad que atesora y su más que vívida experiencia. Se le esperaba en un partido trascendental como el de anoche y apareció.
Por parte de Atlanta Hawks, resaltaron los incansables Joe Johnson, que es el mejor jugador de este equipo y uno de los mejores de la NBA, aunque no esté muy reconocido; y Josh Smith, que es el otro pilar diferenciado sobre el que se sustentan estos inseguros y renqueantes Hawks. Johnson anotó 19 puntos y Smith logró 18, en un partido para olvidar, en el que, al menos ellos, mantuvieron la esperanza de poder soñar con algo mejor, para el sólido y bien construido conjunto de los Hawks.
De esta forma, queda configurada la final de la Conferencia Este, con unos Miami Heat, que llegan muy fuertes, tras destrozar a Boston Celtics y unos Bulls, que comienzan a recordar a aquellos que enamoraron a más de medio mundo, en la década de los noventa. Seguro, será un enfrentamiento apasionante, igualado y lleno de jugadas impresionantes, pues los dos conjuntos tienen un arsenal ofensivo muy complicado de frenar cuando se pone en marcha.¡Qué comience el espectáculo!

Miami arrasa al subcampeón


Rubén RG

La serie entre Miami Heat y Boston Celtics ha sido finiquitada esta madrugada, tras ganar los Heat, por 97-87 en el quinto partido de la eliminatoria. El resultado global del enfrentamiento ha sido 4-1 para Miami, que ganó con más facilidad de la esperada a los, supuestamente, correosos Celtics. Más bien, ha parecido un juguete en manos de unos niños, ya que los Heat han sobrepasado por mucho a unos envejecidos Celtics, que piden un fin de ciclo a gritos.
Pronto lideró el encuentro Boston, con ventajas que rondaban los diez puntos, con Rondo asistiendo, Garnett anotando, Pierce entrando a canasta y finalizando la jugada de forma espectacular. Pero, poco a poco, Miami se fue acercando en el marcador, de la única manera que sabe, volando, con jugadas espectaculares, con Wade planeando como una estrella fugaz, por el aro de los Celtics. Hasta que al final del último cuarto, Boston se plantó en 87 puntos y Miami culminó la igualada y sobrepasó ese registro, hasta acabar con diez puntos más el choque.
Wade y James estuvieron muy acertados por parte de Miami. El primero anotó 34 puntos, capturó 10 rebotes y repartió 5 asistencias, para completar un encuentro muy serio, tanto en ataque como en defensa. Dirigió el juego cuando fue necesario y encestó cuando su equipo lo necesitaba.  Y qué decir de James, logró 33 tantos, 7 rebotes y dio 4 asistencias, culminó lo que Wade empezó y cerró la serie con unas canastas finales dignas de la megaestrella que es. Bosh por su parte, contribuyó con 14 puntos y 11 rebotes.
Por parte de Boston Celtics, realizaron muy buen partido Kevin Garnett, que anotó 15 puntos y capturó 11 rebotes, además de Ray Allen que aportó 18. Pero estuvieron desaparecidos, Rajon Rondo, Pierce, tan solo tuvo destellos y los pívots, que no acaban de encontrar el punto en este equipo. Al final se notó la diferencia entre estos dos conjuntos, uno con aire renovado, frescura en el juego y hambre de títulos; y otro con la sensación de que se gana con la camiseta, un poco trasnochado y sin ilusión.
En el partido de la Conferencia Oeste, que enfrentaba a Memphis con Oklahoma City, vencieron los segundos por 99-72, dejando la serie 3-2. En este encuentro, los Thunder asestaron un golpe de autoridad a los Grizzlies, del que ya veremos si pueden recuperarse.
Fue un partido igualado hasta el descanso, a partir de ahí, Oklahoma imprimió carácter a su juego y arrasó al desordenado, desconcentrado y pesado equipo de Memphis. En esta ocasión, no funcionó la conexión Randolph, Gasol, aunque fueron los mejores de su equipo. De hecho, lo único salvable del encuentro parece Marc Gasol, que encestó 15 puntos y fue el mejor de su equipo. Los demás no pasaron de 9 tantos.
En los Thunder esta vez, no hizo falta que estuviesen muy inspirados Westbrook y Durant, simplemente bastó con anotar, dejar pasar el tiempo y el carrusel siguió girando, hasta que finalizó el encuentro con los Grizzlies fuera del escenario. Aún así, Durant con 19 puntos fue el mejor de su equipo. Por otra parte, en el equipo de Oklahoma hubo una gran actuación de los suplentes, proyectada en Dequan Cook, que consiguió 18 puntos y se quedó a tan solo uno de Durant.
Hasta ahora esta eliminatoria había sido muy igualada, con partidos muy disputados, incluso hasta luchar por la victoria de forma épica, como ocurrió el otro día, tras tres prórrogas. Veremos si Oklahoma consigue tumbar a los peleones Grizzlies, o éstos se levantan con más moral y llevan la serie al borde del precipicio que sería el séptimo encuentro.  

miércoles, 11 de mayo de 2011

Chicago se acerca a la final de conferencia


Rubén RG

Chicago Bulls se adelanta en su eliminatoria frente a Atlanta al vencer en el United Center, en el quinto partido de la serie por 95-83. De esta manera, el cruce queda con un 3-2 favorable a Chicago. Fue un partido con transiciones muy rápidas, con los dos equipos volcados al ataque, pero sin descuidar la defensa; muy bien ordenados y fiables en casi todos los aspectos del juego. Fue ligeramente superior en el rebote el equipo de los Bulls, capturaron tres rebotes más, impusieron el físico de sus pívots, aunque no fue definitivo en el resultado final. También dieron una asistencia más, pero no fue un hecho concluyente al terminar el encuentro.
Los Bulls fueron por delante casi todo el encuentro, pero en el último cuarto Atlanta consiguió empatar el partido y vendió muy cara su derrota. En la intensidad del choque hubo un gesto muy feo de Carlos Boozer, tras el cual, estuvo a punto de llegar a las manos con Josh Smith. Quitando esa desagradable incidencia, fue un partido muy limpio, abierto, igualado, que se resolvió por pequeños detalles al final.
Por parte de Chicago Bulls, destacó por encima del resto, Derrick Rose, que consiguió anotar 33 puntos y repartió 9 asistencias. Rose estuvo impecable en la dirección y distribución del juego de los hombres de Thibodeau. También estuvo sobresaliente entrando a canasta, con decisión, implicación, buenas maneras y una calidad extraordinaria que atesora el flamante MVP de la NBA.
Además de Rose, lo hicieron bien Carlos Boozer, que recordó al jugador problemático y determinante de Utah y logró un doble-doble con 11 puntos y 12 rebotes. También destacó en ataque Luol Deng que transformó 23 tantos. Por último, me gustaría destacar a Gibson, que desde el banquillo también logró 11 puntos, asumiendo las responsabilidades de un desastroso Noah que se fue sin anotar e hizo un partido para olvidar.
Por parte de Atlanta Hawks, no estuvieron bien sus dos estrellas anotadoras Johnson y Crawford, que apenas sumaron  25 puntos entre los dos. Es un pobre bagaje para esta pareja, que cuando está enchufada y seria, se nota y los Hawks juegan a un ritmo endiablado, anotan mucho más y se convierten en un equipo muy peligroso y difícil de derrotar.
Por su parte, sí estuvieron bien los hombres interiores, Horford firmó un doble-doble, con 12 puntos y 10 rebotes y Josh Smith que hizo 16 tantos y 7 capturas debajo de los aros. Especialmente destacado estuvo Jeff Teague, que está realizando una serie memorable y está dando la cara, cuando fallan los tiradores de su equipo. Anotó 21 puntos y repartió 7 asistencias, siendo el mejor jugador de su equipo.
La eliminatoria entre Chicago y Atlanta está siendo muy intensa, parece un combate de boxeo, que se va a acabar decidiendo a los puntos. Parece que Chicago atesora más calidad y más talento entre sus jugadores, pero los Hawks tampoco se quedan cortos, cuando entran en acción Crawford, Teague y Johnson.
De momento, el gato al agua parece que se lo llevan los Bulls, aunque aún, no está todo decidido y seguro que en los próximos dos partidos pasan cosas excepcionales. Si hubiese séptimo encuentro, sería una lotería y muy difícil adivinar quién pasa a la siguiente ronda. Veremos que nos depara el siguiente enfrentamiento, si Chicago asesta el golpe definitivo basándose en el acierto y la competitividad de Deng, Rose, Boozer… o es Atlanta quien golpea con fuerza, apoyados en el poderío físico de Smith o la delicadeza, la sutileza y el buen hacer de sus bajitos. Las espadas se mantienen en todo lo alto.

martes, 10 de mayo de 2011

Espectáculo en el FedEx Forum


Los Celtics se hunden en el Boston Garden

Rubén RG

Memphis Grizzlies cayó en casa ante Oklahoma City por 133-123, tras tres prórrogas, en un emocionante y agónico partido no apto para cardiacos. De esta manera, la serie se desplaza a Oklahoma, con la ventaja de campo recuperada por los Thunder y la eliminatoria empatada a 2. Este duelo tiene toda la pinta de decidirse en siete partidos y sin duda es la eliminatoria más abierta y más igualada de todas. Son dos equipos con gente joven, luchando por plantarse en la final de Conferencia y quién sabe si en la final de la NBA, aunque para eso hay que derrotar a Dallas, que ya es mucho decir.
El encuentro finalizó el tiempo regular con empate a 96, tras un tapón espectacular de Marc Gasol, que propició la oportunidad de que Mike Conley, desde su casa, empatara el partido, pusiera en pie a todo el público del FedEx Fórum y a millones de espectadores en el mundo. Después, Durant tuvo el partido, pero falló la canasta decisiva, en el último segundo.
En la primera prórroga, Oklahoma City se fue en el marcador, hasta de siete puntos, pero un buen trabajo en la zona y Vásquez, mantuvieron vivo a Memphis un tiempo extra más. Durant volvió a tener la canasta decisiva y de nuevo, falló. La segunda prórroga estaba empatada a 119 puntos y hubo un barullo tremendo en la zona de los Thunder, que nadie supo resolver. Una vez más, Oklahoma tuvo la canasta definitiva en sus manos y en esta ocasión, fue Westbrook quien erró el lanzamiento. En la última prórroga, aparecieron, Serge Ibaka en defensa, colocando tapones y Kevin Durant en ataque, encestando todo lo que le llegaba a las manos y acabaron con unos correosos Grizzlies, que consiguieron tener la opción del tercer punto de la eliminatoria al alcance de los dedos.
Una vez más, el juego interior de los hombres de Memphis fue determinante. Zach Randolph con 34 puntos y 16 rebotes fue decisivo, acompañado por Marc Gasol, que se marcó un partidazo, con 26 puntos y 21 rebotes. De esta forma, Marc demuestra la madera de estrella que tiene y sin hacer ruido, se está convirtiendo en uno de los pívots referencia en la NBA. El problema es que no estuvieron bien acompañados por los hombres exteriores.
Por parte de los Thunder, destacó Russell Westbrook con 40 puntos y 5 asistencias y Kevin Durant, que consiguió 35 tantos y 13 rebotes. También fue reseñable el partido de Hardem, con 19 puntos, 7 rebotes y 7 asistencias. Ellos dos solitos, y Hardem, se bastaron para acabar con los bien ordenados y dirigidos Grizzlies, que son fieros como el oso que llevan en el escudo.
En la eliminatoria de la Conferencia Este, que enfrenta a Boston contra Miami, los Celtics están a punto de ser eliminados. Los Heat consiguieron la victoria en el Boston Garden, 98-90, obteniendo así, un botín muy valioso, ya que colocan la eliminatoria 3-1 y con toda la pinta de que la van a sentenciar en estos dos próximos partidos en Miami, veremos si llega la serie a seis partidos.
El choque fue muy igualado y también fue al tiempo extra, pero en éste, tan solo hubo una prórroga y un dueño de ella, el equipo de Miami, que se marchó en el marcador y sentenció el partido y parece que la eliminatoria.
Como ya dije, era difícil que volviesen a fallar Lebron James, Chris Bosh o Wade, que nunca falla, y así sucedió. Esta vez, no desapareció ninguno y fueron los tres protagonistas absolutos del partido, principalmente James, que logró 35 puntos y 14 rebotes. Tampoco desentonaron Bosh, con 20 tantos y 12 capturas, y Wade, con 28 puntos y 9 rebotes.
Por parte de Boston Celtics, volvió a estar desaparecido Kevin Garnett, que está haciendo una serie pésima frente a Miami, parece que se le ha acabado el hambre de ganar títulos. Está fuera de lugar y está siendo sobrepasado por Bosh, James y compañía. Reapareció Rondo, después del susto del otro día, aunque no fue su mejor partido y sí se notó que Boston tiene mejor fondo de armario que Miami. Los suplentes de los Celtics fueron mejores que los de los Heat. Realmente, a excepción de las tres megaestrellas, Miami no tiene nada que resalte o merezca la pena, pero estos tres son capaces de ganar la NBA. Sí tuvieron un gran día Paul Pierce, con 27 puntos y 8 rebotes, aunque falló la canasta decisiva, pero fue por milímetros, y Ray Allen, que ayudó a su equipo con 17 tantos.