Wiggins se viste de rojo en la Estación de Manzaneda
Rubén RG
El francés, David Moncutie, ha conseguido una nueva victoria en la Vuelta a España, y ya es la cuarta consecutiva que consigue, a razón de una por año, desde 2008. El escalador de Cofidis, abandonó, en primer lugar, una escapada de diecinueve corredores, y después, se marchó en solitario, de una más selectiva, de tan solo cuatro. De esta forma, el ciclista francés sorprendió a sus compañeros de fuga, que también hicieron una subida brillante, pero ninguno estuvo a la altura del coloso Moncutie. Beñat Intxausti y Luis León Sánchez entraron tras Moncutie, con un poco más de un minuto de diferencia en la meta, situada en la cumbre de la Estación de Montaña de Manzaneda. Por su parte, Wiggins ha conseguido el maillot de líder de la Vuelta, gracias al buen trabajo de todo su equipo, pero principalmente, gracias al aporte de su compatriota y compañero, Chris Froome. Éste hizo una ascensión más que respetable y no perdió el pulso a la clasificación general, cediendo algunos segundos tan solo en la línea de meta.
La jornada de hoy recorría una etapa de 167 kilómetros por tierras gallegas, separaba la localidad de Verin y la Estación de Montaña de Manzaneda. Los intentos de fuga no se hicieron esperar. En la bajada del primer puerto del día, el Alto de Fumaces, Chavanel y algunos ciclistas más se lanzaron hacia abajo cogiendo algunos segundos de diferencia, pero la escapada no cuajó.
Habría que esperar un poco más, para que un grupo ingente de corredores tomaran la delantera en la carrera y se marcharan por delante. En torno al kilómetro 20 de etapa, saltaron quince ciclistas, a los que se unirían algunos más, para formar la escapada más numerosa de la presente edición de la Vuelta. En esta fuga, se encontraban corredores de segunda fila, pero muy importantes, buenos rodadotes y escaladores, como Moncutie, Luis León, Intxausti, Palomares, Paulinho, O´Grady… De esta manera, quedaba configurada la carrera y tal número de corredores, hacía presagiar que la victoria se decidiría delante. Así fue, se marcharon por delante Moncutie, Paulinho, Intxausti, Mathias Frank y a todos ellos, se uniría después Luis León Sánchez. Subiendo a la Estación de Manzaneda, se produjeron muchos ataques entre estos ciclistas, pero al final, cuajó un acelerón de Moncutie que se marchó en solitario hacia la meta.
Hubo muchos puntos de interés a lo largo de la jornada. El primero de ellos, el Alto de Fumaces, de tercera categoría; Montaguti, Egoi Martínez y Kangert fueron los tres primeros. En el kilómetro 61 pasaron por el Alto de Gonza, de segunda categoría, aquí Montaguti volvió a ser primero, seguido de Moncutie y Bernabeu. En el kilómetro 107 los ciclistas atravesaron el sprint especial de la localidad de O Barco de Valdeorras; Palomares, Horrach y Petrov, fueron los tres primeros. El segundo sprint intermedio lo cruzaron los ciclistas, en la localidad de Freixido de Abaxio, Palomares fue el primero y después, Reynes y Albasini. El siguiente puerto que cruzaron los corredores fue el Alto de Ermida, de tercera categoría, Moncutie, Montaguti y Txurruka fueron los tres primeros en coronar. Por último, la Estación de Montaña Manzaneda, de categoría especial; por aquí pasó primero Moncutie, seguido de Intxausti y Luis León. Los grandes favoritos a la victoria final han tomado protagonismo por detrás en el pelotón. Aún así, no han conseguido inquietar en exceso al líder del Sky, Wiggins, que ha mantenido a su equipo muy compacto y no ha permitido fisuras. El conjunto Katousha lo intentó, con Dani Moreno por delante, para que después atacara Joaquím, pero cuando la primera táctica no salió, Joaquím Rodríguez lo probó en solitario, aunque no consiguió hacer grandes diferencias en la meta. Vincenzo Nibali, también quiso distanciar rivales, pero su ataque no fue lo suficientemente duro, para marcharse por delante. De cualquier forma, este puerto no era muy propicio para sacar muchas diferencias, ya que era muy tendido, largo, pero con descansos. El próximo contacto con la Alta Montaña, son las etapas de la Farrapona y el Angliru, ahí sí que se pueden sacar diferencias y seguro que nos ofrecen un espectáculo brillante.

















