Duelo de anotadores en el American Airlines Center
Rubén RG
Dallas Mavericks se impuso a Oklahoma City Thunder por 121-112, en el primer partido de la final de la Conferencia Oeste. Fue un duelo de anotadores, digno del mejor western, con Dirk Nowitzki por parte de Dallas, que anotó 48 puntos y Kevin Durant por parte de Oklahoma, que logró 40. El encuentro estuvo muy marcado por el duelo de estos dos pistoleros. Ya en el primer cuarto, Durant llevaba 13 puntos, Oklahoma fue el claro dominador de ese periodo, que terminó con siete puntos arriba en el marcador para los Thunder. En el segundo cuarto, se cambiaron las tornas, fue Dallas el dominador y Nowitzki asumió el protagonismo de su equipo, así se llegó al descanso con ventaja para los Mavericks. En el segundo tiempo Durant y Nowitzki continuaron con su combate y siguieron encestando, hasta el final del choque. Dallas dominó el tercer periodo y llegaron con una cómoda ventaja de quince puntos al último cuarto. En este tiempo, los Mavericks tan solo tuvieron que administrar bien la ventaja, que ya habían conseguido y eso lo hacen como nadie, así que el primer encuentro se lo lleva Dallas, que pone la eliminatoria 1-0 a su favor.
Nowitzki con 48 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias fue el protagonista de la noche, pues batió su marca más alta en anotación en playoffs, y es que parece que los Mavericks van a por el título este año. Con el alemán como estrella más que consagrada, no creo que se les vuelva a escapar la oportunidad, como ya sucediera hace cinco años. Este conjunto está muy bien armado, son muy buenos en ataque y defienden bien, porque son veteranos y tienen mucho oficio. Desde la línea de tres puntos, son casi infalibles y demoledores, dentro de la pintura sus jugadores se defienden muy bien y son un equipo compacto, con muchas armas para derrotar a sus rivales, una combinación que suele significar el éxito seguro en baloncesto.
Además de Nowitzki, destacó Jason Terry con 24 puntos y una serie de 4 de 8 en triples. También tuvo una noche iluminada Jason Kidd, en cuanto a dirección de juego, ya que repartió 11 asistencias. Es destacable, la aportación desde el banquillo de José Barea, que consiguió anotar 21 puntos en tan solo 16 minutos de juego, y el buen trabajo defensivo de Chandler y Marion.
Por parte de Oklahoma City Thunder, la megaestrella Kevin Durant fue lo más relevante, anotó 40 puntos, capturó 8 rebotes y repartió 5 asistencias, para completar un partido fabuloso y muy serio en todos los aspectos del juego. Además de Durant, hizo un gran encuentro, su fiel escudero, Russell Westbrook, pues consiguió 20 puntos y James Hardem, que logró 12 desde el banquillo. Especial mención requiere Serge Ibaka, que anotó 17 tantos y capturó 6 rebotes, asumiendo la responsabilidad en momentos decisivos del choque y siendo una pieza clave en el conjunto de Oklahoma, pese a su corta edad y trayectoria en la NBA, admirable. Fue un partido con pocos rebotes, lo que demuestra el potencial anotador de estos dos equipos, que derrochan talento por donde pasan. Unos veteranos, ya prácticamente en la madurez de su carrera, tratan de alcanzar el preciado anillo, con unos porcentajes exquisitos, con moderación y con muy buena colocación y saber hacer en el campo. Los otros, muy jóvenes y descarados, con unas armas parecidas en cuanto al tiro, aunque menos sabiduría y manejo del tempo del encuentro, pero con mucha fortaleza física y psíquica, pese a la edad de sus jugadores.
De momento, ha pegado primero Dallas, sin embargo, Oklahoma no ha dicho nada todavía, simplemente hicieron un partido muy digno y perdieron porque la balanza se desequilibró del lado de Nowitzki. En el próximo round quizá se tuerza hacia el lado de Durant o de un incisivo y peligroso Westbrook, que cuando coge la manija del partido, recuerda a una locomotora, pasando una estación tras otra, hasta encontrar su destino, la victoria.
No hay comentarios:
Publicar un comentario