Rubén RG
A Chicago Bulls se le complica su estancia en la final de la NBA, tras caer derrotado en Miami, por 101-93. De esta forma, Miami lidera la serie 3-1 y está a un solo paso de plantarse en la batalla directa por el anillo. En este cuarto partido no destacó Wade, como en otras ocasiones, pero no hizo falta, sus compañeros, en especial Lebron James, se encargaron de tumbar a los Bulls, a los que sólo les queda un milagro para ser campeones de Conferencia.
El primer cuarto fue dominado por Chicago, aunque Miami plantó cara desde el principio. En el segundo periodo, los Heat le dieron la vuelta al partido. Wade comenzó su show, que finalizaría al acabar los segundos doce minutos, pero en este cuarto fue el dueño del tiempo y del espacio e hizo que Miami llegara con ventaja al descanso.En el tercer cuarto, Chicago tomó ventaja en el marcador y consiguió revertir de nuevo la situación, con acciones acertadas de Rose y de Carlos Boozer. Sin embargo, la velocidad y la fuerza de los hombres de Miami, hizo que se llegara al último periodo, prácticamente, con el marcador igualado. En el último periodo apareció Mike Miller, que encestó parte de sus doce puntos ahí. Aunque los Bulls no se rendían y se finalizó el choque con empate en el electrónico. Otro encuentro que se decidía en la prórroga. En el tiempo extra, los Heat fueron mejores, y es que se nota la diferencia en el número de jugadores resolutivos de uno y otro equipo. Cuando el marcador se aprieta y tienen que aparecer las grandes estrellas, se observa perfectamente quien anota y quien no. Aún así, Chicago no está eliminado todavía y puede dar la vuelta a esta situación.
En el aspecto individual, sobresalió por encima de todos los jugadores Lebron James, que culminó un gran partido. Encestó 35 puntos, capturó 6 rebotes y repartió 6 asistencias. También tuvo una buena presencia en defensa, pues logró 2 robos y 2 tapones, además defendió muy bien el último tiro de Rose, que podría haber evitado la prórroga. Estuvo muy concentrado y fue resolutivo, como en casi todas las ocasiones. Chris Bosh también estuvo a la altura de las circunstancias y consiguió anotar 22 puntos, en la victoria de su equipo. Mike Miller, aportó 12 importantes puntos apareciendo desde el banquillo y supliendo el día desafortunado de Wade, quien también acabó con 12 tantos.
Tres jugadores de Chicago resaltaron por encima del resto del equipo. Boozer anotó 20 puntos y capturó 11 rebotes, aunque estuvo un poco duro en algunas acciones e incluso trató de formar polémica con Bosh, después de equivocarse claramente. Su juego muy bien, su actitud dejó que desear. Luol Deng completó un gran partido en ataque, con 20 tantos y también en defensa, ya que cogió 8 rebotes, efectuó 3 robos y puso 2 tapones a los jugadores de Miami. El máximo anotador de los Bulls en este encuentro fue Derrick Rose, que logró 23 puntos y repartió 6 asistencias, aunque su esfuerzo no sirvió de nada, pues el equipo de Illinois está a punto de ser eliminado por el conjunto de Florida. Tras estas dos victorias en casa, los Heat dejan, prácticamente, sentenciada la eliminatoria y el consiguiente pase a la final. Lo más seguro es que haya una reedición de la final de 2006, que enfrentó al equipo de la costa este americana, contra el conjunto texano de Dallas. Para que esto ocurra, todavía tienen que ganar Dallas y Miami un partido cada uno, aunque viendo lo que hasta ahora ha sucedido en las dos eliminatorias, no creo que ninguno de los dos equipos tengan serios impedimentos para lograrlo.
Si este duelo se ejecuta, veremos una apasionante final entre dos conjuntos muy diferentes. La fuerza, la velocidad, los atributos del jugador NBA paradigmático, que es representado por los Heat; contra el acierto, la impecable mecánica de tiro, la veteranía, la buena defensa y colocación del experimentado equipo de los Mavericks. Será un choque deslumbrante.
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