Rubén RG
Dallas recupera la ventaja de campo frente a Oklahoma City, tras vencer en el Ford Center por 93-87. La serie ahora está 2-1 favorable a los Mavericks. Este tercer partido de la eliminatoria, comenzó con Dallas abriendo, rápidamente, una brecha en el marcador y se fueron del primer periodo 27-10. Oklahoma no sabía por donde le venían los golpes, estaban desconcertados ante la avalancha de los Mavs. Westbrook desapareció de este primer cuarto, tras hacer dos faltas personales que le llevaron al banquillo. En los segundos doce minutos, Dallas continuó pasando el rodillo y atropelló descaradamente a los Thunder, que no sabían responder, con Durant excesivamente errante y con Westbrook precipitado. Se llegó al descanso con casi veinte puntos de ventaja para los Mavericks.
La segunda mitad comenzó como había acabado la primera parte, con Dallas anotando, con más o menos regularidad, y con Oklahoma desaparecido en combate. Las ventajas rondaban los veinte puntos y se veía a unos Thunder desdibujados, incapaces de cerrar los rebotes defensivos y fallando los tiros desde debajo de la canasta de los Mavericks. Al final del tercer cuarto, empezó la reacción de los Thunder que, en una jugada polémica entre Nowitzki y Westbrook, el segundo empujó al primero desdeñosamente y perdieron el respeto a los Mavericks.
Al inicio del último cuarto, también hubo una tángana entre Chandler y Hardem, que se resolvió con una falta técnica para el pívot. Oklahoma robaba balones, y las jugadas concluían con mates increíbles o canastas deliciosas de Durant, Hardem y Westbrook, que se erigieron como los tres líderes indiscutibles de este conjunto. Los Thunder consiguieron acercarse a seis puntos, pero no culminaron la remontada porque Nowitzki y Jason Terry mantuvieron la sangre fría y tuvieron controlados a los incómodos Thunder.
Por parte de Oklahoma City, hicieron muy buen partido sus dos baluartes. Westbrook estuvo espectacular con 30 puntos y 4 asistencias, liderando la remontada de los Oklahoma City Thunder, siendo insidioso, incisivo y definitorio en los contraataques y en las jugadas personales. Durant, por su parte, anotó 24 puntos, capturó 12 rebotes y repartió 5 asistencias, para completar un partidazo, que no sirvió de nada a su equipo, ya que perdieron el partido y la ventaja de campo que habían arrebatado a Dallas en su estadio. También ayudaron con su presencia interior Ibaka y Collison, que anotaron 9 puntos cada uno y pusieron 3 y 2 tapones respectivamente.
En Dallas, resaltaron cuatro jugadores por encima del resto, aunque es admirable su labor de equipo, su compresión en torno a dentro de la zona y su fluidez de balón en el exterior, amén de su acierto en el tiro. Destacaron principalmente Dirk Nowitzki con 18 tantos y Marion con otros 18 puntos. Chandler con 15 rebotes echó una mano en la pintura. Jason Terry y Jason Kidd consiguieron 13 puntos y 6 asistencias el primero y 13 puntos y 8 asistencias el segundo, demostrando su veteranía y su control del juego en los momentos importantes de los playoffs.
La eliminatoria queda favorable a Dallas, pero aún no está todo dicho por parte de Oklahoma City. Los Thunder tienen un equipo muy joven y eso puede pasarles factura, la inexperiencia en partidos como los de la serie con Dallas. Por otro lado, los jugadores de Dallas están hartos de jugar partidos de este nivel y superior, han jugado finales, han sido decisivos en ellas, las han perdido y tienen hambre de victorias y de títulos, ya en el ocaso de su carrera. Durant y Nowitzki parecen los líderes claros de estos dos buenos equipos, con dos escuderos de lujo como son Westbrook y Terry. Parece que estos cuatro jugadores serán los que decidan quién juega la final de la NBA. Los aficionados de Oklahoma se volcaron con Hardem, que está siendo la sensación de la eliminatoria. A ver si en el próximo encuentro les puede devolver un gran partido a sus seguidores. 
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