Rubén RG
Por primera vez desde que Michael Jordan abandonara este equipo, los Bulls jugarán la final de la Conferencia Este. El conjunto de Tom Thibodeau es la auténtica revelación de la temporada NBA. Se sabía que este equipo tenía grandes jugadores, incluso se podría decir grandes estrellas, pero confirmar y afianzar su posición de liderazgo de tal manera, parecía impensable antes de que comenzara la temporada. Ahora, se verán las caras con Miami, los máximos favoritos en todas las apuestas para conseguir el anillo, veremos que ocurre.
Chicago Bulls selló su pase a la final de la Conferencia Este, tras ganar 93-73 a Atlanta Hawks, en el sexto partido de la serie. Es por ello que, Chicago consigue el cuarto punto, sin recurrir al siempre incómodo séptimo encuentro.
Los Bulls, pronto dejaron claras sus intenciones, con sus jugadores muy hábiles robando balones y con transiciones ofensivas muy rápidas, directas y dinámicas, que finalizaban en dos o tres puntos más para el conjunto de Illinois. Durante el primer cuarto, el partido estuvo igualado, siempre fueron los Bulls por delante en el marcador, pero los Hawks mantenían el tipo y el resultado. A partir del segundo cuarto, el equipo de Atlanta comenzó a sufrir y los hombres de Thibodeau se marcharon de diez puntos. Esta diferencia fue aumentando, progresivamente, según iba avanzando el partido, hasta finalizar el encuentro y la eliminatoria, todo al mismo tiempo.
Una de las principales claves del choque fue la diferencia tan abismal a la hora de mover con fluidez el balón. En este sentido, Chicago le dio un repaso a un, especialmente atascado Atlanta, ya que dieron veinte asistencias más. La movilidad de la pelota no fue la única clave del encuentro, también la definición del partido y la forma de jugarlo. Los Chicago Bulls, bien plantados, manejando con acierto el juego y con los pívots haciendo su trabajo dentro de la zona, mientras tanto, Rose se divertía encandilando a la afición de los Hawks. Así, Chicago consiguió sortear un obstáculo difícil y lo hizo de una manera muy elegante.
Los mejores hombres de Chicago fueron Rose, que anotó 19 puntos y repartió 12 asistencias. Estuvo sublime en la dirección de juego y además, anotó cuando su equipo lo precisó. Pero hubo un hombre al que se le esperaba y fue decisivo en el partido clave, Boozer logró 23 puntos, capturó 10 rebotes y repartió 5 asistencias, siendo, fielmente, la viva imagen de unos encarnizados Bulls, con hambre de triunfos importantes. Carlos Boozer salió de Utah y fue muy criticado, ahora parece haber encontrado su lugar y está demostrando la calidad que atesora y su más que vívida experiencia. Se le esperaba en un partido trascendental como el de anoche y apareció.
Por parte de Atlanta Hawks, resaltaron los incansables Joe Johnson, que es el mejor jugador de este equipo y uno de los mejores de la NBA, aunque no esté muy reconocido; y Josh Smith, que es el otro pilar diferenciado sobre el que se sustentan estos inseguros y renqueantes Hawks. Johnson anotó 19 puntos y Smith logró 18, en un partido para olvidar, en el que, al menos ellos, mantuvieron la esperanza de poder soñar con algo mejor, para el sólido y bien construido conjunto de los Hawks.
De esta forma, queda configurada la final de la Conferencia Este, con unos Miami Heat, que llegan muy fuertes, tras destrozar a Boston Celtics y unos Bulls, que comienzan a recordar a aquellos que enamoraron a más de medio mundo, en la década de los noventa. Seguro, será un enfrentamiento apasionante, igualado y lleno de jugadas impresionantes, pues los dos conjuntos tienen un arsenal ofensivo muy complicado de frenar cuando se pone en marcha.¡Qué comience el espectáculo!

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