Rubén RG
En un sprint un poco extraño y, podría decirse, accidentado, el ciclista argentino del conjunto Saxo Bank, Juan José Haedo, se impuso en la decimosexta etapa de la Vuelta a España. Sobre un recorrido de 206 kilómetros ha transcurrido esta jornada, que separaba las localidades de Villa Romana La Olmeda y Haro. Inmediatamente detrás de Haedo, entraron los italianos Petacchi y Bennati, que no consiguieron disputar el sprint. En la línea de meta se picaron algunos segundos que favorecen al líder de la carrera, Juanjo Cobo. El español logró dos segundos de ventaja con Froome y cinco con Wiggins, parece que la suerte está sonriendo al cántabro.
Hubo dos incidentes reseñables a lo largo del día. Una caída a pocos kilómetros de la línea de meta salpicó a algunos hombres del pelotón. Se produjo un enganchón en medio del grupo e hizo que varios ciclistas acabaran rodando por el suelo, fue un golpe fortuito, ya que casi no les dio tiempo a frenar e iban rodando bastante deprisa. Uno de los más danificados, fue Joaquím Rodríguez, el ciclista catalán consiguió llegar a la meta arropado por sus compañeros, pero con signos evidentes de dolor. El otro incidente que se produjo fue casi al final, algunos de los corredores que iban encabezando el pelotón se lanzaron en una rotonda, por la parte derecha y coincidía con el desvío para los coches cerca de la línea de meta. De esta manera, hombres como Sagan perdieron las posibilidades de disputar el sprint, debido a este error. Así, Haedo se aprovechó del desconcierto y tomó una ventaja muy valiosa sobre sus rivales, que a la postre le valdría para vencer en la línea de llegada. El conjunto Andalucía Caja Granada está siendo el equipo más combativo, con diferencia, de la Vuelta. Hoy, ha insertado en la fuga a dos corredores y están haciendo todo lo posible por conseguir el triunfo de etapa. Hasta ahora se les está resistiendo, pero es posible que si continúan con esa dedicación y siguen haciendo el mismo esfuerzo consigan el preciado premio de la victoria.
La escapada del día, la han protagonizado tres hombres, que se movieron desde el principio de la etapa. Antonio Cabello, Jesús Rosendo y Julien Fouchard, tomaron ventaja sobre el pelotón, en los primeros kilómetros del día y estuvieron por delante casi 200 kilómetros. Los tres corredores lograron una ventaja de más de siete minutos, aunque, poco a poco, fue disminuyendo su diferencia debido a las ambiciones de los equipos que todavía continúan con sprinters en carrera. Al final, Jesús Rosendo intentó la aventura en solitario, lo que le valió para llevarse el premio a la combatividad del día, no obstante, fue capturado a 10 kilómetros de la línea de meta.
Hoy ha sido un día bastante tranquilo, se ha rodado rápido, pero no ha habido dificultades montañosas puntuables a lo largo de la jornada. Dos sprints especiales han sobrepasado los corredores: el primero de ellos, en el kilómetro 120 de carrera, el sprint especial de Sprint Intermedio, por donde pasó primero Cabello, seguido de Rosendo y Fouchard. Anguciana, situado en el kilómetro 193 de carrera, fue el segundo sprint especial. Puntuaron De la Fuente, Haussler y Froome.
Después del día de descanso, los corredores han afrontado esta etapa llana de la Vuelta, que ofrecía una buena oportunidad para la llegada al sprint. Mañana vuelve de nuevo la montaña, con final en Peña Cabarga y el líder, Juan José Cobo, tiene un difícil día para mantener el maillot rojo. Sin embargo, tiene mucha ilusión y el final está cerca de su casa, motivos más que suficientes para prever que aguantará, pero nunca se sabe. La ascensión final es muy dura, son sólo seis kilómetros, pero de una dificultad enorme, con rampas verdaderamente inclinadas que harán mella en las piernas de los ciclistas, teniendo en cuenta todo lo que ya llevan. Veremos qué nos depara la última llegada en alto de esta Vuelta a España.
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