Rubén RG
Los Boston Celtics toman una considerable ventaja en su eliminatoria frente a los New York Knicks, al ganar el segundo partido de la serie por 93-96. Un robo de Kevin Garnett en los últimos instantes del partido sirvió para decantar la balanza del lado de los Celtics, en un igualadísimo partido que se decidió por este detalle.
Los Knicks dominaron claramente el rebote, ya que capturaron casi veinte rebotes más que el equipo de Boston, pero la delicadeza del juego fue cosa de los Celtics, su fluidez en ataque se demuestra en las siete asistencias más que dieron los pupilos de Doc Rivers. La desventaja en los rebotes y en el poderío físico fue paliada por parte de los Boston Celtics con la calidad y el acierto. Así lo demuestra la ventaja del equipo de Massachusetts en el porcentaje en tiros de campo 47 por ciento, por 35 por ciento. En el porcentaje desde el perímetro también salen victoriosos los Celtics que anotaron más del 50 por ciento de lo que tiraron de 3, por el contrario New York tan solo se quedó en el 30 por ciento desde la línea de siete metros. La actuación individual de Carmelo Anthony es más que destacable por parte del equipo neoyorquino. Con Billups lesionado en la grada y Amare Stoudemire tocado, Anthony asumió el protagonismo en los Knicks y anotó 47 puntos, capturó 17 rebotes y repartió 6 asistencias. El excelente partido de Anthony fue paliado por la soberbia actuación de Rajon Rondo (30 puntos, 7 asistencias), que tomó el protagonismo de gran estrella en su equipo, y la inestimable ayuda de Kevin Garnett (12 puntos y 10 rebotes), Paul Pierce (20 puntos y 5 rebotes) y Ray Allen (18 puntos).
En Orlando los Magic empataron la serie frente a Atlanta Hawks, con un marcador final de 88-82 favorable a los de Florida. Los Orlando Magic hicieron un juego muy vertical apoyados en la figura de su pívot estrella Dwight Howard que jugó todo el partido, y tuvo una actuación más que reseñable, con 33 puntos y 19 rebotes. El físico y la capacidad reboteadora del equipo de Florida fue suficiente para atenuar un partido desacertadísimo en el tiro, tan solo fueron capaces de anotar 27 de los 78 tiros que intentaron. Desde la línea de tres la cosa no fue mejor, pues solo fueron capaces de encestar el 20 por ciento de lo que tiraron.
Por parte de Atlanta, tampoco fue su mejor partido, fue más bien un partido rácano en anotación y pobre en juego. Tan solo destacó Jamal Crawford con 25 puntos y fue quien sostuvo el ataque de los Hawks, es reseñable nombrar a Smith con 17 puntos y la presencia interior de Horford que anotó un doble-doble más en su cuenta particular, 10 puntos y 10 rebotes.
En la eliminatoria entre Dallas y Portland, el equipo texano se volvió a imponer y sigue comiendo terreno a los de McMillan en el transcurso de la serie. Esta vez los Mavericks se impusieron por 101-89, apoyados en un grandioso Nowitzki que anotó 33 puntos y capturó 7 rebotes, además repartió 4 asistencias, completando un partido muy serio, digno del líder nato que es de este equipo. El alemán estuvo apoyado por el incombustible Stojakovic con 21 puntos y Jason Kidd con 18 tantos, demostrando de lo que son capaces todavía las viejas glorias.
En cuanto a números fue un partido muy igualado con un porcentaje parecido en los tiros de campo, el mismo número de rebotes y el mismo número de asistencias, y parecido de faltas personales, por parte de los dos equipos. La diferencia arribó en las pérdidas de balón, ya que Portland perdió el doble de balones que Dallas.
En el apartado personal, por parte de los Trail Blazers, destacó Lamarcus Aldridge con 24 puntos y 10 rebotes, Andre Miller con 18 puntos y 8 asistencias y Gerard Wallace con 18 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias. Pero el completo partido que hicieron estos tres jugadores no pudo evitar que el equipo de Texas lidere la serie por 2-0 decantándola claramente a su favor.
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