Rubén RG
Memphis Grizzlies está intratable y se ha puesto a sólo un paso de la siguiente ronda de playoff, al ganar a San Antonio, en el FedEx Forum por 104-86. La serie queda 3-1 favorable a los Grizzlies, que están a punto de dejar fuera de la lucha por el anillo al mejor equipo del Oeste.
Fue un partido muy disputado que llegó, prácticamente, empatado al descanso, pero en el tercer cuarto, Memphis, gracias a un impecable juego colectivo y al poderío de este equipo en el contraataque, consiguió despegarse en el marcador. En el último cuarto, los Grizzlies mantuvieron la ventaja con las mismas armas, corriendo y con acierto desde la línea de tres puntos en los momentos decisivos.Memphis se conjuró como conjunto e hizo un juego colectivo más que considerable. Ningún jugador destacó por encima del resto, exceptuando a Mike Conley que asumió el papel de director de orquesta a la perfección con 15 puntos y 7 asistencias. Conley dinamizó y unió más que nunca a un grupo de díscolos que cuando juegan juntos pueden ser un equipo imparable. La consistencia mostrada por los Grizzlies es un milagro si echamos la vista atrás y miramos lo que era este club la temporada pasada. Es por ello, que hay que destacar la labor tan importante que ha hecho Lionel Hollins con este grupo.
San Antonio está prácticamente irreconocible, éste no es el equipo que ganaba un partido detrás de otro en la fase regular. Tan sólo brilló Tony Parker, con 23 puntos, en el aspecto anotador, pues en la dirección también estuvo flojo. Los Spurs no fueron capaces de dominar el rebote, ni supieron taponar las heridas de otros partidos. Esta vez Gasol y Randolph no se impusieron en la pintura, pero no hizo falta y cuando se les necesitó estuvieron por encima de Duncan y McDyess, a los que se les notan los años. De cualquier manera, no creo que San Antonio haya dicho la última palabra todavía.
En Dallas, los Mavericks se impusieron 82-93 a Portland Trail Blazers, en el quinto partido de la serie, dejando el marcador global 3-2. Fue un partido muy igualado hasta los momentos finales del tercer cuarto donde Dallas puso una marcha más que no pudieron seguir los Blazers. Este arreón de los Mavericks tuvo continuidad en el último cuarto y así tuvieron un plácido final de partido.
Los Dallas Mavericks gozaron de mayor fluidez en el juego, apoyados en Kidd que repartió 14 asistencias. También se impusieron en el apartado físico y cogieron más rebotes. Fue un partido muy completo de los texanos, con un acertado Jason Terry, que anotó 20 puntos y sobre todo Dirk Nowitzki que volvió a ser decisivo, con una gran actuación 25 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias. Es digno de mención también el doble-doble de Tyson Chandler que anotó 14 puntos y cogió 20 rebotes imponiendo su poderío físico debajo de los aros.
De los Trail Blazers nadie estuvo realmente destacado exceptuando la labor de Andre Miller, el constructor de juego de Portland tuvo un buen partido con 18 puntos y 7 asistencias. Pero fue el único al que se vio con argumentos para disputar el partido, sus compañeros no le secundaron y estuvo demasiado solo en la labor de competir contra Dallas.
Por su parte, Denver evitó el 4-0 en su cancha, con muchos apuros tirando de casta y desde la línea de siete metros. El resultado fue 104-101 y la serie queda 3-1 favorable a Oklahoma City. El de la pasada madrugada, fue un encuentro que mantuvo vivo Kevin Durant anotando triples una y otra vez. Era un duelo abierto entre todos los tiradores de los Nuggets, especialmente Gallinari y Durant.
Se podría decir que la inspiración de Durant contrasta con el desacierto de Westbrook, que estaba como desconocido, desencajado, tirando sin precisión y sin ninguna garantía, completamente fuera del encuentro. Por parte de Denver hay que valorar el tremendo esfuerzo que hicieron sus jugadores para mantener la serie viva. Aunque la desigualdad que hay entre estos dos equipos es más que evidente, pero la actitud de los Nuggets es digna de admiración y mucho mejor que la de los Thunder, que piensan que van a ganar por la inercia de tener al grandísimo Kevin Durant, en el partido de ayer anotó 31 puntos.
Además de la lucha interior de Nene y Kenyon Martin, que estuvieron como dos gladiadores en la pintura hay que resaltar la destacada noche en el tiro de tres que tuvieron Gallinari y Simth. Aunque la verdadera clave de la victoria de Denver fue Ty Lawson que hizo un partido soberbio. Asumió el protagonismo, supo llevar el tempo del encuentro y disputó el cara a cara con Durant, con 27 puntos fue el hombre más destacado de los Nuggets.
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